Sweeth Tooth

Lorem Ipsum proin gravida nibh vel velit auctor aliquetenean sollicitudin, lorem qui bibendum auctor, nisi elit consequat gravi.
1-677-124-44227 info@your business.com 184 Main Collins Street West V. 8007

FOLLOW US ON INSTAGRAM

Lorem Ipsum proin gravida nibh vel velit auctor aliquetenean sollicitudin, lorem qui
Title Image

Historia

“Si quieres cruzar el río, asegura bien un pie antes de levantar el otro...”

Poco o nada se podía imaginar José Hernández Alonso que esa frase, dicha a su hijo una tarde de pesca, iba a convertirse en el pilar central de una filosofía empresarial. El joven pescador de Sotoserrano que intentaba seguir los consejos de su padre era José Hernández Rodríguez, a la postre el fundador de Jamones EL CHARRO S.A.

Fábrica de Sotoserrano en Salamanca ( España)

Tienda de Barcelona

Con 33 años, un trabajo estable, una joven esposa y dos hijos, el mayor de los cuales apenas tenia dos años, José Hernández Rodríguez decidió en 1.976, que era el momento de levantar el otro pie.

Dejó su trabajo, reunió todos sus ahorros, adquirió un local en Sant Adrià del Besos y con el dinero que le quedó tras acondicionarlo, marchó a Salamanca, su tierra natal, a comprar jamones. Es aquí donde entra en escena Gilberto Hernández Rodríguez, hermano del fundador, y sin el cual costaría entender la gran trayectoria de la empresa, él nunca dejó Sotoserrano, y desde allí su colaboración y aportaciones resultaron imprescindibles, siendo muchas veces la cara visible de la empresa en Salamanca.

Durante ocho años los dos hermanos seleccionaron personalmente los jamones y embutidos que después se vendían principalmente en Barcelona y sus alrededores. En esos ocho años la empresa era una comercial que empezaba a hacerse un nombre en el exigente mercado del jamón, y se había pasado del pequeño almacén de Sant Adrià a unas instalaciones de dos plantas en la calle Clot de Barcelona, y entonces, tras esos ocho años… un nuevo paso.

En 1.984 se construyen en Sotoserrano (Salamanca), los primeros secaderos, cuatro plantas dedicadas a la elaboración tradicional de Jamones y Paletillas, pero lo que parecía un espacio más que suficiente para las necesidades de consumo de la empresa, rápidamente resultó insuficiente debido a la gran expansión que se dio entre 1.984 y 1.992.

En esos ocho años se dobló el número de trabajadores y la demanda se incrementó de tal modo que en el año de la Barcelona olímpica se hizo necesaria una nueva ampliación aumentando el espacio dedicado a la producción en un 200%, en ese mismo año el local de la calle Clot de Barcelona también resultó insuficiente, por lo que las oficinas y el almacén se trasladaron a una nueva dirección dentro de la misma ciudad, a la calle Mallorca, ganando también más del doble de superficie con el cambio.

Debido a las exigencias de un mercado que obliga a las empresas a estar cada vez más preparadas, en el año 2.000 se construyó una fabrica de embutidos y se empezó a controlar el proceso de la curación de jamones desde sus orígenes, eso es, desde la crianza del animal, de este modo se cerraba el círculo. Partiendo de una comercial que compraba el producto ya curado se llegó a participar en todas las fases del proceso, de este modo se garantizaba un control de calidad de principio a fin. Jamones EL CHARRO S.A. gozaba ya de una excelente reputación en el mundo del jamón y los embutidos, tanto serranos, como ibéricos.

La entrada de la empresa en el siglo XXI no podía ser, pues, más prometedora, ahora es el momento de consagrar este gran proyecto. El principio de siglo ha servido para que empiece a tomar las riendas del negocio la nueva generación Hernández, que tiene las ideas muy claras, hay que crecer, consagrar la empresa a nivel internacional y evolucionar con los nuevos tiempos, pero respetando siempre las bases, las raíces, la historia…

En 1.976 José y Gilberto Hernández empezaron a cruzar un río siguiendo los consejos de su padre. Hoy sus hijos caminan junto a ellos escuchando y aprendiendo para que mañana, cuando tengan que dar solos el siguiente paso, sus pies estén bien asentados.

a José Hernández Alonso
“seguimos cruzando firmes…”

1976

José Hernandez funda jamones El Charro

2000

Construcción de fabrica de embutidos en Sotoserrano (Salamanca)

1984

Primeros secaderos en Sotoserrano (Salamanca)

2005

Construcción planta de loncheado en Sotoserrano (Salamanca)

1992

Segunda fase ampliación secaderos en Sotoserrano (Salamanca)

2010

Remodelación e inauguración de la nueva tienda de Barcelona

1996

Adquisición de nuevo local para almacén y administración en Barcelona

2017

Ampliación y remodelación de los secaderos de Sotoserrano (Salamanca)